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LA MALDICION DEL TERESA HERRERA
Si el Deportivo gana el Teresa Herrera va mal en la Liga
En el fútbol las estadísticas no valen. Esta frase repetida
cientos de veces por los profesionales del balón no va con el
Teresa Herrera en relación con el Deportivo. El conjunto
herculino está abocado a realizar una mala campaña liguera -descenso
de categoría o no entrar en Europa- cuando en el verano
precedente obtiene el más antiguo de los trofeos amistosos que
se disputan ininterrumpidamente en el mundo. El hecho está ahí.
El Teresa Herrera fue creado en febrero de 1946, tras una idea de
Cristino Álvarez y Francisco Jiménez de Llano, concejales de la
corporación muncipal que presidía el alcalde Eduardo Ozores.
Para aprovechar entonces la reciente inauguración del estadio de
Riazor -hoy sólo queda de él la torre de Marathon-, pensaron
los ediles en un partido amistoso de alto nivel para recaudar
dinero para la Beneficencia municipal.
Entre las primeras normas, estaba el que el Deportivo no jugara,
porque de esa forma se podrían ver en Riazor -es evidente que no
había televisión en aquella época- a otros afamados equipos no
sólo de España, sino del resto del mundo. El conjunto herculino
militaba por aquél entonces entre los mejores del país y a lo
largo del año ya pasaban todos los grandes cuadros por el
recinto coruñés.
Sin embargo, en 1955, al no poder venir a última un equipo francés
para enfrentarse al Athletic de Bilbao, se incluyó al Deportivo,
ya que de no ser así habría que suspender el partido. Ganaron
los blanquiazules por 2-1, y esa es la única excepción a la
historia, porque acabada la Liga siguiente, el conjunto herculino
no descendió de categoría, aunque inició su declive y bajó al
año siguiente.
No obstante en 1960 cambió de manos la organización del Teresa
Herrera, hasta entonces de la Federación Gallega de Fútbol,
recayendo en el propio Deportivo. En las cinco posteriores
ocasiones en que obtuvo el preciado trofeo, se produjeron siempre
acabada la Liga tres descensos a la Segunda División, tras las
victorias en 1962, 1964, y 1969, y se rompió con la inercia de
clasificarse para Europa, al ganarlo en 1995, después de tres años
consecutivos disputando competiciones continentales.
No hace falta recordar que en 1995, el Deportivo obtuvo la edición
de las bodas de Oro, pero finalizó noveno en la Liga, lo que
impidió su participación europea. . No obstante cabe recordar
que el equipo jugó las semifinales de la Recopa, aunque fue
eliminado a las primeras de cambio de la Copa del Rey.
En la temporada pasada (97/98) ha ocurrido lo mismo, ya que el
Deportivo consiguió adjudicarse el LII Teresa Herrera, pero
acabo en el puesto 12º en la liga con lo que tampoco obtuvo la
clasificacion para poder jugar en Europa.
Esperemos que este año se rompa definitivamente la maldición, sobre todo por que nuestro Depor acaba de adjudicarse brillantemente el LIII Teresa Herrera.
Este articulo de opinion fue publicado en la sección de deportes de El Correo Gallego
© Sacha Paredes Rodríguez.
Última revisión: 22 agosto, 1999