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| Argumento |
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La reputación de Alicia Huberman (Ingrid Bergman) se pone de entredicho cuando declaran a su padre culpable de ser un espía alemán. Conoce a Devlin (Cary Grant), un agente del gobierno de los Estados Unidos, y se enamoran. Devlin consigue convencerla para que colabore en una peligrosa misión en Río de Janerio que le han encargado y le pide que se ponga en contacto con Alexander Sebastian (Claude Rains), un buen amigo de su padre, para conseguir datos sobre el supuestamente siniestro proyecto que él y sus colegas nazis están preparando. Puesto que quiere demostrar que es una buena ciudadana norteamericana, Alicia acepta y traba amistad con Sebastian, que se enamora de ella y la pide matrimonio, a pesar de que su madre, Mme. Sebastian (Madame Konstatin), intenta persuadirle para que no lo haga.Aunque está enamorada de Devlin, Alicia acepta para poder continuar con la búsqueda de información sobre las actividades secretas de Sebastian. Tras la boda, siguiendo los cabos que ha ido atando poco a poco, Alicia le da a Devlin la llave de la bodega de la casa, donde éste descubre muestras de uranio en las botellas. |
| Sebastian sorprende a Alicia y Devlin juntos, y se da cuenta de que ella es una espía norteamericana y de que es posible que él esté al corriente de sus proyectos: Sebastian y su cohorte han planeado fabricar bombas atómicas para la próxima guerra mundial. Como consecuencia, él y su madre comienzan a envenenar lentamente a Alicia, a la que le resulta imposible ponerse en contacto con Devlin. A pesar del riesgo, éste entra en la casa y le promete a Sebastian que si permite que Alicia vaya a un hospital, no revelará su error a sus colegas. Sin embargo, éstos descubren a Sebastian y le asesinan. Alicia y Devlin, con su misión cumplida, deciden compartir sus vidas. |
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| Reseñas de la época |
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Joe Pihodna en el New York Herald Tribune: Aparte de si la combinación de romanticismo y suspense en Encadenados es todo lo explosiva que pretendía ser, no se puede negar la fuerza y el atractivo de los actores principales, Ingrid Bergman y Cary Grant. Por fin Alfred Hitchcock, el maestro del suspense cinematográfico, se ve obligado a ocupar un puesto secundario en el estrellato. Sus películas no suelen dedicar más tiempo a las secuencias románticas que a las de "maldad", algo que no ocurre en este caso, pero, con todo, no cabe duda de qeu después de esta película los espectadores estarán deseando volver a ver a la pareja de enamorados formada por Cary Grant e Ingrid Bergman. La razón de por qué ciertas partes de la película no han sido censuradas, sobre todo las secuencia en que la pareja se entretiene con un prolongado beso, es difícil de adivinar, y no se puede negar que los dos forman una pareja realmente efusiva. Interpretan sus papeles sin tapujos, lo cual significa que todo lo que hacen lo hacen totalmente en serio, a pesar del altisonante melodrama urdido por Ben Hecht. Como consecuencia, de ahora en adelante les va a resultar difícil a los de la RKO mantenerlos separados, ya que los espectadores van a reclamarlos a gritos. |
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Bosley Crowther en The New York Times: El señor Hecht y el señor Hitchcock han tratado [esta romántica situación] de manera sofisticada e irónica. No hay nada de irreal o puritano en su presentación de lo que es un amor franco y maduro, encarnado, además, por la señorita Bergman y el señor Grant con una vehemencia sorprendente e inquietante. No nos viene a la memoria una secuencia amorosa tan conspicua, y sin embargo tan delicada emocionalmente, como el amartelado momento que protagoniza la pareja en esta película. La señorita Bergman, por añadidura, expresa a través de su personaje sentimientos reales y sutiles propios de la íntegra naturaleza que le caracteriza y sobre la que descansa el espectáculo. |
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Frank Leyendecker en Film Bulletin: La extraordinaria habilidad directora de Alfred Hitchcock, combinada con las luminosas actuaciónes de Ingrid Bergman y Cary Grant, hace de Encadenados una película de suspense de primerísima categoría. La magia que estos tres nombres produce en las carteleras, así como el intrigante título, van a convertir la película en uno de los mayores éxitos de taquilla de la temporada. La diestra reconstrucción que ha realizado Ben Hecht de una vulgar historia de espías, ha dado como resultado una película que mantiene a los espectadores en vilo y que contiene unas secuencias románticas que rara vez han llegado a ser superadas en la pantalla en cuanto a intensidad pasional. Hitchcock, como es su costumbre, construye el suspense con ritmo lento pero seguro, de forma que, cuando llega el momento culminante, el público se tiene que agarrar a sus asientos por la emoción... La brillante interpretación de Ingrid Bergman la convierte nuevamente en candidata para los premios de la Academia. Por su parte, Cary Grant brinda su mejor actuación en pantalla hasta la fecha en el papel del agente del gobierno dividido entre el amor y el deber. |