Profesional desde 1990 con Helvetia (90 y 91), en el 92 pasó a la ONCE donde estuvo dos años.
En 1995 pasó a Festina donde cumple su tercer año.
Parecía llamado a luchar por las vueltas de una semana. Así lo hizo a las órdenes de
Manolo Sáiz, pero &eaucte;l quería más. Limitado por la presencia de Zülle y
Jalabert decidió en el 95 marcarse al Festina de Richard Virenque, aunque
fue consciente de que su fuchaje representó un refuerzo más para el franc&eaucte;s de cara a la
dura montaña. Eso sí tuvo un poco más de libertad de acción.
En los últimos años su rendimiento subió hasta consolidarse entre los mejores del
panorama internacional. En 1996 no sólo estuvo junto a Richard Virenque, sino que ya pudo jugar sus
bazas, y sorprendió. Primero se mantuvo entre los primeros en los momentos clave y luego consigió
ganara la etapa reina, la de Pamplona, en la que además el Festina arrebató la posibilidad de
podio a Abraham Olano y Tony Rominger. Dufaux
demostró que tenía capacidad para aguantar todo un Tour y acabar entre los mejores en las
jornadas cruciales.